Iván y Mireia

El dicho de “novia mojada, novia afortunada” en este caso le viene “como anillo al dedo” a Mireia, y es que esa forma que Ivan tiene de mirarla quita el sentido.

Una boda muy especial, ya que conozco a los novios como la palma de mano y contar su historia de amor de la mejor forma que sé es para mí un enorme placer.

Con ganas de post boda y de poder dar rienda suelta a su amor y a mi imaginación.

Que os deseo toda la felicidad del mundo ya os lo he dicho mil veces, pero también sé que no os hace falta,

por que vuestro amor es eterno!